<$BlogRSDURL$>

Wednesday, June 16, 2004

Ghetta va de compras

Esto se pone cada vez peor. Ya llegaremos al punto de "Me levanté a las 9:00 y tenía resaca". Debe ser la edad, esta estéril generación de Lalo Barrubias. Pero para qué adelantarnos si ya nacimos póstumos.

He estado deambulando por el Cordón y 18 de julio se ha venido Corrientizando con un montón de librerías y revisterías de esas que venden saldos. Allí encontré, por ejemplo, "Fuera de lugar", las memorias de Edward Said y "Cartas a un amigo argentino", de Witold Gombrowicz. En ellas (Librerías del Uruguay, frente a la Universidad y Librerías del Sur, en 18 y Roxlo) también puede uno experimentar esa extraña sensación de comprar un libro de Minotauro (Gibson, Marcelo Cohen et al.) sin sentir que un gancho de derecha te arranca de tus medias.
También está por allí "Las Catilinarias", segundo libro de Amélie Nothomb, autora belga nacida en Tokio, de la que me ha hablado sigmur por primera vez y que, desde entonces, forma parte de los autores cuyos libros leo con alegría. Y para quienes no hayan leído "Pnin", de Master Nabokov, allí está en la edición de Caralt.

Entre los libros que no puedo comprar de ninguna manera he visto que han editado el primer volúmen de la serie Aubrey-Maturin, de Patrick O'Brian, "Master and Commander", traducido, al igual que película "Capitán de Mar y Guerra", al que no le falta el oportuno cintillo con la cara de Russell Crowe. En realidad los 20 libros de la serie están traducidos al español, creo que editados por Edhasa, pero en vistas del restringido mercado local no hay esperanzas que lleguen en su totalidad.
A decir verdad me da mucha curiosidad leer al menos una de estas novelas, con la esperanza de que no se trate de una especie de Perez Reverte inglés. Es lógico que así sea, siendo mis más tempranos entusiasmos literarios fueron acuáticos (cuando mis padres al fin comprendieron que un libro dura más que 40 revistas): "Robinson Crusoe", "Moby Dick", "La isla del tesoro", "Simbad", "20.000 leguas de viaje submarino" y "El viejo y el mar".
Sospecho que todos ellos están todavía en mi biblioteca salvo el último, a pesar de que le tenía más cariño como objeto afectivo que como novela, debido a que fue un regalo de Reina Reyes, a quién mi madre peinaba, autora de libros sobre educación y una de las tantas esposas de Felisberto Hernández.

Reina me regaló ese y otros libros y yo la recuerdo como una señora inmensa y elegante, de hablar engolado, que siempre empezaba por preguntarme cómo me iba en la escuela y me traía libros de regalo. Mucho tiempo después, leyendo los cuentos de Felisberto, encontré uno que se llama "Elsa" y que comienza:

"Yo no quiero decir cómo es ella. Si digo que es rubia se imaginarán una mujer rubia, pero no será ella. Ocurrirá como con el nombre: si digo que se llama Elsa se imaginarán cómo es el nombre Elsa; pero el nombre Elsa de ella es otro nombre Elsa. Ni siquiera podrían imaginarse cómo es una peinilla que ella se olvidó en mi casa; aunque yo dijera que tiene 26 dientes, el color, más aún, aunque hubieran visto otra igual, no podrían imaginarse cómo es precisamente, la peinilla que ella se olvidó en mi casa"

Es una casualidad que el nombre del cuento y el de mi madre y la peinilla confluyan en la pluma de Felisberto. No tiene ninguna relación salvo para mí, que cada vez que lo leo, pienso en mi madre, que cuando este cuento se publicó ella todavía no había nacido.

Pero sigamos de largo a asuntos recientes, pues me pregunto qué pensará Fukuyama de los mexicanos ahora que el Gral Ricardo Sánchez ha sido cesado de su cargo de Comandante de tropas en Irak y primer responsable en la cadena de mando. Es que otro de los libros que he encontrado por allí, en ese infiernillo de seres inclasificables y preferentemente tullidos que es el Cordón, es "Ha empezado la Tercera Guerra Mundial", de Jacques Bergier.

Aquí entra mi padre -hoy me he levantado parental- pues no he visto a nadie tan obsesionado como él con "El retorno de los brujos". Luego he visto a otros y si me ha llevado unos diez años leer a Thoreau -solo porque mi padre insistía en que debía leer "Walden" cada vez que yo le hablaba de Emily Dickinson- tuvieron que pasar muchos más para que abriera, aún cargada de escepticismo, "El retorno de los brujos", sólo porque un amigo excéntrico lo leía en el baño de su trabajo y creía que podía serme útil para una nota que estaba escribiendo.

Pues bien, el libro de Bergier, publicado en 1976 comienza con la transcripción del decreto por el cual Charles de Gaulle le concede a Bergier, en 1945, la Orden Nacional de la Legión de Honor con el grado de Caballero:

"Bergier, Jacques, capitán de la Francia combatiente. Resistente desde los primeros momentos, creador y activador de redes, fabricante clandestino de explosivos. Organizador de atentados contra las fuerzas alemanas. Dio nueva vida a la red 'Marco-Polo', disuelta al ser detenido quien por entonces fuera jefe de la Red. Detenido supo, por su dignidad, imponerse a los miembros de la Gestapo. Deportado a Alemania. Esta propuesta y concesión llevan aneja la concesión de la Cruz de Guerra con palma."

El libro de Bergier comienza: "El terrorista que lucha por nuestras ideas es un héroe excelso. El terrorista que combate por ideas que no son las nuestras es un vil asesino. Sin embargo, ambos sacrifican su vida, incluso a veces a los 15 años. (...) Con esta obra, que tan solo pretende demostrar que el terrorismo es la forma moderna de guerra, que la Tercera Guerra Mundial, la del terrorismo, ha empezado ya, y que Occidente está en trance de perderla, no nos proponemos distribuir elogios y censuras. Simplemente, quisiéramos comenzar con una especie de libro de oro del terrorismo, y presentar terroristas nobles y memorables."

Y para terminar este post esquizoide, un par de links, que se tocan con todo lo anterior únicamente en el punto impropio. Es que cuando me pongo a escribir va todo en una bolsa, me da pereza hacer posts separados porque es ahí donde tengo que empezar a buscar una justificación para postear esto o aquello. Toda escritura funciona así: tenés ganas de exponer una idea caprichosa, que se reduciría a dos o tres líneas, pero hay que construir todo un artículo para justificar su pertinencia. Yo creo que así es como se redactan muchas novelas, el 100% de los artículos periodísticos y casi todas las leyes.

Los links son musicales, y poco puedo yo decir respecto a nada que se refiera a música que sea levemente relevante. Pero me gusta escuchar, leer y que otros discutan, así yo aprendo algo.

El primero es una guía para neófitos, es decir, si entrás al blog de Benito y está discutiendo acaloradamente sobre math rock y no tenes ni puta idea de qué está hablando, pues la gente de Epitonic se apiada de ti. Los exquisitos se alarmarán de la división por género, pero ellos mismos despues los usan, lo mas loosely posible, pero los usan. No se pueden bajar los tracks, pero podés escucharlos, hacerte un playlist y si tenés ADSL qué te importa. Si te gusta vas y los bajás más tarde de soulseek u otro.

El segundo link es una especie de enciclopedia, que consta de tres libros "The Tapestry Of Delights (British Beat, R&B, Psychedelic and Progressive Rock 1963-1976)", "Fuzz, Acid & Flowers (American Garage, Psychedelic & Hippie Rock 1964-1975)", y "Dreams, Fantasies & Nightmares (Canadian, Australasian & Latin American Rock & Pop 1963-1975)"
Es la verdadera música antigua, nada de monjes medievales, sino lo que nuestros mayores denominaban genéricamente "música progresiva". Cubre el periodo 1963-1976 y todos los punks que me mandó Benito linkeando uno de mis posts anteriores vomitarán copiosamente, pero que es útil, nadie podrá negarlo.

Y aquí es dónde termino este post extraño y me voy a vivir a lo loco.

|
Comments: Post a Comment

This page is powered by Blogger. Isn't yours?

Weblog Commenting and Trackback by HaloScan.com